
FRENTE AL MAR
Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.
Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».
Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.
¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.
Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.
Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.
Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.
Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.
Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!
Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.
Alfonsina Storni
"Debe de estar muy lejos el mar, o tal vez
ResponderEliminarya no hay mar y la palabra es sólo una argucia.
Tantas palabras han perdido su peso y su grosor, que no me atrevo a cerrar los puños con la fuerza de antes, por miedo a sentir todo un mundo que se desmenuza.
Debe estar muy lejos el mar, y aquella casa que siempre e imaginado bajo la lluvia, y la gente que no veo.
Debe de estar muy lejos la gente a la nunca veo, o tal vez han muerto y yo no lo sé y los pienso inútilmente vivos.
Deben estar lejos los árboles, y los pájaros, el río, la espada que corta el viento y el barro de las roderas, y sólo tú estás próxima y te siento, inmóvil y expectante; justo detrás de tantas puertas que ningún pestillo cierra."
(De "La piel del violín". Versión de Adolfo García Ortega) - Miquel Martí i Pol.
"...chissstt, silencio. Alguien que pasea junto a mi está musitando una hermosa canción, que ya he escuchado otras veces. Tantas veces, que puedo repetir, al tiempo que se aleja...:
ResponderEliminarPor la blanca arena que luce el mar,
su pequeña huella no vuelve más,
un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero solo de penas mudas
llego hasta la espuma..."
..".te vas Alfonsina con tu soledad,
ResponderEliminarque poemas nuevos fuiste a buscar"