El pasado día 23 de diciembre, ya era oscuro y el hermoso recinto de la Colegiata, estaba cerrado. Un escalofrío corrió por mis piedras. ¿Qué dulces sonidos escucho si no hay nadie aquí? Al día siguiente, mi hermana mayor, la Catedral, me dijo que le ocurrió lo mismo. Oía lo mismo que yo.
Como nunca antes se había escuchado, se percibía un claro, apoteósico y brillante concierto. Emotivo y bello. Majestuoso y dulce. Armonioso y compacto. Instrumentos y voces. Maestro y unas voces entregadas para la ocasión. Oroel:Tú que estás más alto que nosotras, ¿acaso te refieres al esfuerzo que muchas personas hicieron por cantar a Händel?
Su Oratorio El Mesias, se podía escuchar por todo el valle, me dijeron, y más allá.
Percibí emociones, hasta ví lágrimas de emoción. Gracias por tanto esfuerzo.
23-Dic-2010. ¡Lo conseguimos!
ResponderEliminarEl pasado día 23 de diciembre, ya era oscuro y el hermoso recinto de la Colegiata, estaba cerrado. Un escalofrío corrió por mis piedras.
ResponderEliminar¿Qué dulces sonidos escucho si no hay nadie aquí?
Al día siguiente, mi hermana mayor, la Catedral, me dijo que le ocurrió lo mismo.
Oía lo mismo que yo.
Como nunca antes se había escuchado, se percibía un claro, apoteósico y brillante concierto.
Emotivo y bello. Majestuoso y dulce. Armonioso y compacto.
Instrumentos y voces. Maestro y unas voces entregadas para la ocasión.
Oroel:Tú que estás más alto que nosotras, ¿acaso te refieres al esfuerzo que muchas personas hicieron por cantar a Händel?
Su Oratorio El Mesias, se podía escuchar por todo el valle, me dijeron, y más allá.
Percibí emociones, hasta ví lágrimas de emoción.
Gracias por tanto esfuerzo.
La lámpara de aceite, se detuvo para escuchar...