Estoy de acuerdo con Theodor. Ahora bien... queda la parte más complicada, saber quien te ama de verdad, porque a veces se mete la pata hasta el corvejón, pero ...¡qué narices! a veces hay que apostar si el radar interno te dice que por ahí vas bien, que esa persona merece tu confianza, y se la tiene uno/a que jugar, y mostrarse debíl, fuerte, o como toque ese día. No creo que sea muy conveniente guardar siempre todo dentro, no mostrarse, no enseñar, no querer, no pedir, no entregar.
Estoy de acuerdo con Theodor. Ahora bien... queda la parte más complicada, saber quien te ama de verdad, porque a veces se mete la pata hasta el corvejón, pero ...¡qué narices! a veces hay que apostar si el radar interno te dice que por ahí vas bien, que esa persona merece tu confianza, y se la tiene uno/a que jugar, y mostrarse debíl, fuerte, o como toque ese día.
ResponderEliminarNo creo que sea muy conveniente guardar siempre todo dentro, no mostrarse, no enseñar, no querer, no pedir, no entregar.